morii-a-r-t:

“Antes de la batalla” – Especial Abrazo de Maipú – ARGCHI (1 / 4)

[Ejército Unido 1818] 

Su trarilongko* era lo único que
le quedaba de aquellos días de rebeldía pura. Le recordaba aquella libertad que
significaba caminar en paz por su propia tierra donde sus peñis* lo cuidaban y
lo hacían sentir especial, siempre con un orgullo demencial que nunca pudo
entender pero que su pueblo Mapuche le transmitió de todas formas. Su cintillo significaba
su nacimiento y crecimiento dentro de esas tierras indómitas y abandonadas
hasta que llegaron aquellos invasores. Luchó cada batalla con su trarilongko
bien puesto. 

«Me ha traído suerte», pensó. 

Por esa misma razón quería
entregárselo a aquel hombre que tenía enfrente. Su bien más preciado, su único
tesoro. Pero lo único que obtuvo fue una mano sacudida al aire en una negativa.

—Sabés que no necesito suerte,
Manu —habló el chico rubio—. No la necesitamos —dijo enfatizando las últimas
palabras.

—Pero Martín… Tincho —dudó por
un segundo—. Quiero que tú lo tengas y pienses que yo siempre te estaré
agradecido. —Después de un momento de silencio le dedicó una sonrisa de plena
gratitud—. Pase lo que pase.

—Che Manu, si todo sale bien «y
es obvio que así será» —enfatizó—, tenés que cumplirme un deseo, el que yo
quiera. —Le guiñó un ojo y partió hacia el frente de las tropas de infantería
para cumplir su cometido en esas tierras.

Manuel quedó con una sensación
incómoda y las mejillas coloradas, pero ese último gesto de aquel tipo que
vivía al otro lado de la cordillera y que le estaba ayudando a emanciparse solo le
dio más fuerza para terminar esto que habían decidido empezar juntos. Manuel
sonrió al pensar en aquello, y con la frente en alto les gritó a sus camaradas:

—Wewaiñ taiñ weychan…
¡Newentuaiñ! ¡Marichiwew!* —Recibiendo como respuesta un grito de euforia de
cada uno de los presentes, incluso de Martín, que lo miró cómplice de algo que
solo ellos dos sabían.

Debían hacerlo. Tenían que
hacerlo. No solo por el bien personal de ambos, sino también por el bien de sus pueblos, por el futuro venidero.

Fin.

♥♥♥

*Trarilongko: Cintillo
tradicional de la vestimenta Mapuche. Las mujeres visten un trarilongko de
monedas de plata, mientras que los hombres visten uno hecho de lana de oveja con diseños
geométricos. 

*Peñi: “Hermano” en
Mapuzungun.

*”Venceremos nuestra lucha…
¡Resistiremos! ¡Diez veces venceremos!”

Gracias por leer ♥! Me gustaría mucho saber que piensan si leen esta pequeña historia.
Mañana subiré las siguientes dos imágenes, y el sábado la última.

(;´∀`) ~~~~~ ♥ Thanks a lot sweeties 

outforhealth:

profeminist:

profeminist:

afunnyfeminist:

refinery29:

This is what a real, qualified OBGYN will tell you about what women feel when they get an abortion

Dr. Willie Parker, who is trained as a gynecologist and OBGYN, is a hero for the pro-choice movement because he’s honest about the undiscussed aspects of getting (or not getting) an abortion. Watch how he gives a consultation.

That last statement about regret is so important, because so many people don’t understand what it is or what causes it. Anti-choicers exploit this by manipulating pregnant people and creating doubt, which only increases the likelihood of regret, no matter what decision the pregnant person makes. You know what is best for you, even if it takes some time to figure it out.

image

More posts on Dr. Willie Parker

Willie Parker is a HERO among common people! 

diurnaldaysart:

 "The Foster Jones Man

By Diurnal Days – No content warnings

The popular American Imagist illustrator Alfred F. Jones is known for his depictions of an idealized American man who is the very symbol of commercialized masculinity in the early 20th century. What his many fans and clients do not know is that the Foster Jones Man is his beloved model and lover Arthur Kirkland who lives an idyllic dream with him in their New England estate.“

My comic piece for the @usukustwiceperyear collection “Uncommon Professions” this year! For years I’ve dreamt of drawing J.C. Leyendecker + usuk somehow. Arthur and Alfred are loosely based off of J.C. Leyendecker and Charles Beach – his life partner and favorite model – who basically created menswear marketing together under Charles Beach’s identity as the Arrow Collar Man. Honestly, they’re iconic.

Alcohol-based marker, watercolor, and ink on watercolor paper.